domingo, 28 de noviembre de 2010

Ministrum de cáñamo


semillas de cáñamo
pan rallado
cebollas
aceite de oliva
azafrán
especies
uva seca
Haz en este modo la sopa de semillas de cáñamo. Tómalas sacándole la piel en agua caliente metiéndolas a hervir lentamente de manera que vengan a la superfície; sácalas y mételas en el tamiz, con el propósito que se cole el líquido, después las metes a cocer en el fuego con el pan rallado y cebollas pasadas por aceite frito de oliva; desleír después con su líquido, añadiendo el azafrán y las otras especies y espolvoreando los platos con la uva seca.
SEÑOS HISTÓRICOS
También Martino Rossi presenta una receta igual, con la sola diferencia de las almendras tritadas añadidas a las semillas de cáñamo, masa que viene después cocinada y alargada con caldo de gallina y azúcar. Y así pues, presente también en el De honesta voluptate e valitudine de Platina que pero, lo retiene un plato poco apreciable y de hecho desaparece casi completamente en los recetarios sucesivos. El uso de los alimentos que contenían sustancias narcóticas era de todas maneras a un período determinado por situaciones de carestía o de contingencia y son numerosos los testimonios de pan hecho con cereales en parte alucinógenos, como la cizaña que causaba estados de excitación colectiva con las consecuentes revueltas populares. También Roberto de Spilimbergo recuerda en su diario del 1527 que el centeno iba mezclado con "loglio" "che imbriaca per siffatto modo l'homo che mangiava pan de sigala e subito se stordiva".

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